MAPO plantea ante autoridades nacionales y la CIAO la necesidad de una regulación precautoria frente a la edición genética

La organización presentó una carta ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y llevó el planteo a la Asamblea de la CIAO, donde generó un importante interés y recibió el acompañamiento de Chile, México, Brasil, Estados Unidos y Costa Rica.
El MAPO manifestó formalmente su preocupación ante las posibles implicancias que la liberación desregulada de semillas, materiales de propagación vegetal e insumos obtenidos mediante edición génica o Nuevas Técnicas de Mejoramiento Genético (NBT/NGT) podría generar sobre el sector de la producción orgánica argentina.
La carta fue presentada el 28 de agosto de 2026 ante el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sr. Sergio Iraeta.
Una preocupación vinculada a la integridad de la producción orgánica
La producción orgánica se fundamenta en principios de precaución, trazabilidad, transparencia e integridad biológica.
En este marco, MAPO considera necesario abordar con especial cuidado la incorporación de nuevas tecnologías de mejoramiento genético y sus posibles efectos sobre los sistemas orgánicos.
La organización reconoce que las NBT/NGT presentan diferencias técnicas respecto de la transgénesis convencional y que no necesariamente dan origen a organismos genéticamente modificados. Sin embargo, entiende que, mientras continúa abierta la discusión internacional sobre su alcance, riesgos, trazabilidad y compatibilidad con los principios de la producción orgánica, resulta prudente adoptar un criterio precautorio.
Trazabilidad y acceso a los mercados
Uno de los principales puntos planteados por MAPO está relacionado con la trazabilidad.
Una eventual flexibilización regulatoria podría generar dificultades para mantener la integridad de las cadenas productivas y garantizar la correcta identificación de los materiales utilizados en la producción orgánica.
La carta advierte que las consecuencias podrían alcanzar la certificación, la confianza de los consumidores y el acceso a mercados internacionales, además de generar mayores costos para los productores orgánicos vinculados a controles, aislamiento y posibles rechazos de lotes.
Una propuesta concreta
Frente a esta situación, MAPO plantea la necesidad de implementar mecanismos administrativos de trazabilidad de variedades, que permitan garantizar que los operadores certificados puedan adquirir y utilizar semillas e insumos cuyas variedades estén debidamente declaradas y garantizadas como no provenientes de edición génica (NBT/NGT).
El objetivo es brindar certeza documental a toda la cadena de custodia y facilitar las auditorías de trazabilidad requeridas por los mercados de exportación.
Un debate que trasciende las fronteras
El planteo de MAPO también fue presentado en el ámbito de la Asamblea de la CIAO, donde generó un importante interés y recibió apoyo de distintos países.
Chile, México, Brasil, Estados Unidos y Costa Rica se sumaron al planteo, fortaleciendo la necesidad de abordar esta problemática de manera articulada.
Para MAPO, se trata de una cuestión estratégica para el futuro de la producción orgánica: contar con reglas claras y mecanismos de trazabilidad que permitan proteger la integridad del sistema, dar seguridad a los productores y preservar la confianza de los mercados.
La prevención hoy puede evitar problemas difíciles de revertir mañana.
Desde MAPO continuamos promoviendo el diálogo y el trabajo conjunto entre autoridades, productores y organizaciones del sector para construir herramientas que permitan garantizar el desarrollo sostenible de la producción orgánica argentina.



