Informe Coyuntural UE Orgánico – Diciembre 2025

Elaborado en base a la Nota CACE N° 1278/2025, facilitada por la Consejería Agrícola SAGYP de la Embajada Argentina ante la Unión Europea.
Un sistema que crece y se fortalece
La sostenibilidad y la producción de alimentos ya no pueden pensarse por separado. En este escenario, la agricultura orgánica se consolida como un pilar estratégico dentro de la Unión Europea (UE), alineada con los objetivos ambientales, sociales y productivos de la región. No es casualidad que la producción orgánica sea considerada un componente clave de la Política Agrícola Común (PAC).
Durante los últimos años, el sistema orgánico europeo ha mostrado un crecimiento sostenido y significativo. Actualmente, la UE cuenta con 17 millones de hectáreas cultivadas bajo manejo orgánico, lo que representa aproximadamente el 11 % del total de tierras agrícolas. Este desarrollo involucra a más de 381.000 productores, lo que implica un incremento del 30 % respecto a 2018, reflejando un claro compromiso del sector agropecuario europeo con modelos productivos más sostenibles.
La producción orgánica y su marco normativo internacional
El crecimiento del sector orgánico no solo se apoya en la demanda de los consumidores, sino también en un sólido entramado normativo. En este sentido, la Comisión Europea reconoce actualmente a 11 terceros países como equivalentes en materia de producción orgánica.
Sin embargo, el marco regulatorio se encuentra en un proceso de transición. De acuerdo con el Reglamento (UE) 848/2018, se estableció el 31 de diciembre de 2026 como fecha de expiración de los acuerdos de equivalencia vigentes. A partir de entonces, estos deberán ser reemplazados por acuerdos internacionales, lo que implica nuevos desafíos y oportunidades para los países exportadores.
Intercambios técnicos y desafíos hacia el futuro
En este contexto, la Unión Europea viene desarrollando intercambios técnicos con los países reconocidos, con distintos niveles de avance. Las diferencias responden, principalmente, a la diversidad de marcos jurídicos y reglamentarios, así como a las complejidades vinculadas a las percepciones de los consumidores en cada mercado.
Este proceso resulta clave para garantizar la transparencia, la confianza y la armonización de estándares, aspectos fundamentales para sostener el crecimiento del comercio internacional de productos orgánicos.
Una oportunidad estratégica para la producción orgánica
El fortalecimiento del sistema orgánico en la UE reafirma la importancia de la producción orgánica como herramienta para enfrentar los desafíos ambientales, productivos y comerciales actuales. Para países con trayectoria en el sector, este escenario representa una oportunidad estratégica, siempre que se acompañe con políticas públicas, adecuación normativa y diálogo técnico continuo.
La agricultura orgánica demuestra, una vez más, que es posible producir cuidando los recursos naturales, respondiendo a las demandas de los consumidores y fortaleciendo los sistemas agroalimentarios a largo plazo.



